Lo mejor fue lo que pasó en nuestro país la semana pasada con el discurso del heredero al trono holandés, el principe Willem-Alexander Blundert.
Tuvo a bien decir un proverbio mexicano que dejó a Calderón con la boca abierta (aunque por dentro sabemos que se estaba atacando de risa) y a una primera dama fingiendo demencia con su mirada al infinito y más allá.
“Camarón que se duerme, se lo lleva la chingada…” palabras de un futuro rey en su visita oficial a nuestro país. Pero eso no es todo, la cara de la reina era lo mejor cuando le tradujeron lo que significaba “la chingada”, aunque si nos ponemos a pensar, cómo se dirá “la chingada” en holandés??? “Von Her Chingader”? Cómo le habrán traducido a la reina esa tan afamada palabra de nuestro vocabulario tan propio y correcto?
Si le preguntamos a Octavio Paz (qepd) cuál es su opinión a dicho discruso, seguramente nos hubiera dicho que estuvo correctamente utilizada la palabra “chingada” en su conferencia ante los medios de comunicación y que ojalá y lo hubiera dicho antes de que el Sr. Paz escribiera el ”Laberinto de la Soledad” para incluirlo.
Ahora que vaya Calderón a Holanda, que mande a la chingada a todos, al fin ellos ya nos mandaron a nosotros no?